¡Qué emoción! Ya tenemos local para nuestra próxima oficina. Eso sí, ahora comienza la cuenta atrás para dejar el espacio tal y como nosotros queremos que proyecte la imagen de nuestra empresa.

Ya hemos elegido el tipo de suelo que vamos a utilizar, y cómo vamos a distribuir los espacios para cada área. Pero, ¿qué pasa con el techo? ¿Cuál es la mejor opción de techos para la oficina? Entonces llegan las dudas.

¿Te suena familiar?

En Cenlei, dentro de nuestro compromiso de asesoramiento con nuestros clientes, os mostramos cuáles son los mejores techos para la oficina.

Elegir el techo adecuado va más allá de los criterios estéticos. En muchas ocasiones, nos encontramos con demandas de diseño imposibles de realizar sin un estudio previo de cuáles serán los elementos de instalación y estructura que pueden limitar el desarrollo del interiorismo del espacio.

Por ello aconsejamos siempre recurrir a los profesionales. Una forma más económica a largo plazo para acertar con las obras de la oficina y evitar dolores de cabeza. En Cenlei, mobiliario de oficinas en Castilla y León, Asturias, Cantabria y Madrid, contamos con un completo departamento técnico especializado en sistemas de techos desmontables. Una vez estudiado cada proyecto en detalle, realizamos la formulación de la propuesta y nos encargamos de todo el proceso.

Los falsos techos, un elemento básico

Muchos clientes se extrañan cuando el área técnica propone como la mejor solución para los techos de la oficina los conocidos como falsos techos. ¿Acaso no suponen bajar la altura? “Me comen espacio”, son algunos de los argumentos que recibimos habitualmente. Nada más lejos de la realidad.

Los falsos techos implican una mejora natural de aislamiento  del espacio, lo que ayuda al ahorro en energía (luz, calefacción, refrigeración, etcétera). Asimismo, el falso techo puede sumar mejoras en la acústica de la oficina que favorezca un entorno comunicativo claro.

A parte de estos beneficios, desde el punto de vista práctico presenta una importante ventaja. Cuando trabajamos sobre un techo definitivo, abrir nuevos puntos de luz en ocasiones resulta imposible o cuanto menos más costoso. En cambio, si se ha montado un falso techo, los problemas de encontrar una viga, etcétera desaparecen y con ellas los sobrecostes tan temidos.

Y por supuesto, las opciones estéticas son enormemente amplias. En Cenlei estamos especializados en todo tipo de falsos techos como puedes ver en nuestro catálogo de arquitectura modular.

Ahora llegamos a la pregunta clave: ¿Cómo acertar con la elección del falso techo? Hemos consultado a nuestro equipo del departamento técnico y estas son algunas de las recomendaciones que nos han compartido.

Cómo elegir bien el falso techo para la oficina

1. Definir el presupuesto. En cuanto a materiales y posibilidades técnicas, el mercado de materiales para falsos techos es amplísimo. Una de las mayores limitaciones reside en el presupuesto que los profesionales esperan consumir en el acondicionamiento del techo de la oficina. De ahí la importancia de acudir en busca de soluciones para los techos de la oficina con un presupuesto sino exacto, sí aproximado. De esta forma, el técnico te orientará siempre con este factor en mente.

2. Qué necesidades técnicas tiene el espacio. Aquí intervienen los elementos de las diversas instalaciones del edificio y de la oficina, así como las normativas de aislamiento térmico y protección contra el fuego. Si tu empresa produce altos niveles de contaminación acústica probablemente necesites un aislamiento acústico potente, por ejemplo. Como hemos dicho anteriormente, si necesitas asesoramiento de equipos técnicos, puedes contactar con Cenlei y te asesoraremos sobre cuáles son los elementos técnicos a tener en cuenta, y las mejores soluciones de falsos techo para tu oficina.

3. El tipo de acabado que se espera. No es lo mismo una solución técnica para una zona de producción donde las visitas de clientes son escasas que la oficina donde les recibes. Según el tipo de dedicación del espacio os recomendaremos un techo funcional, siempre bajo los criterios estéticos de la imagen corporativa, o uno eminentemente decorativo.

A partir de aquí, las posibilidades se multiplican. Lo que es imprescindible si queremos que nuestra inversión perdure es establecer un mantenimiento básico bajo la dirección y ejecución, siempre que sea necesario, de los profesionales.

No escatimes nunca en el mantenimiento de la oficina, ya que cualquier acumulación imprevista de suciedad o sustancias naturales por encima de lo saludable puede derivar en un entorno impulsor de alergias y otras enfermedades laborales.